Love hurts
Estuve pensando. No entiendo cómo sigo hablándote con todo lo que me hacés/te hago. Que un día me digas “Te quiero mucho” y al otro “Un beso amor” me descoloca. Pero, sin embargo, sigo siendo la misma tonta de siempre que te habla y se ríe con vos. Demasiado. En exceso, cosa que me afecta.
No sé si será realmente lo que pienso o sólamente es un capricho mío. Ojalá que ninguna de las dos opciones sean correctas. ¿Las razones? Simples: mi corazón no soporta la dosis de cariño que fingís darme y el mismo no puede darte la dosis de cariño que necesitás.
Y saqué una conclusión: si alguna vez en sus vidas me ven enamorada, péguenme un tiro. El grado de histeria al que se puede llegar en ese estado me enferma. Aparte, es patético.

Escribe un comentario